Con el verano llega también el viaje a la playa que este año fue a Salinas, una playa de la costa Asturiana, concejo de Castrejón, privilegiada por su gran extensión incluyendo tanto la zona de arena como de paseo marítimo y sus oleajes que hacen las delicias de los windsurfistas, entre otros deportes, dejando los costados de la playa, con aguas mas tranquilas y cálidas, para los bañistas.
Salinas tiene tambien otro atractivo añadido y son sus calles con sabor a historia.
El día estuvo bien acompañado por un clima suave y agradable que suavizaba las frías aguas del mar.
Entre chapuzones y paseos se fué rápida la mañana para llegar la hora de la comida, una comida al estilo asturiano, sabrosa y de la estación en un entorno agradable y recogido, incitando a la conversación y el disfrute.
El siguiente paso del día se dirigía hacia el centro Niemeyer, una gran obra de arte arquitectónica por sí misma donde la imaginación se palpa, se plasma y se disfruta, siendo además, un centro para acoger eventos culturales, lo que eleva aún más su valor y enaltece el de los eventos, un gran colofón para este día.